Claves para un Plan Estratégico de Marketing en la empresa

Cómo vimos en un post anterior, lo primero que tenemos que valorar como empresarios es el objetivo de negocio que queremos cumplir y si nuestro público objetivo se encuentra en estos canales.

Una vez decidido que el objetivo es estratégico y que nuestros potenciales usuarios/clientes están en los canales sociales, pasaremos a elaborar el plan estratégico de marketing, el cual, en líneas generales, el cual, en líneas generales, puede tener la siguiente estructura:

Objetivos del plan: definición de objetivos a corto, medio y largo plazo. (No debemos olvidar que deben ser concretos, medibles y realizables en un periodo de tiempo).

Definición de nuestro público objetivo: segmentar a nuestro target en función de los objetivos perseguidos. Acto seguido, implementaremos acciones específicas para cada uno de ellos. Identificaremos a líderes de opinión e influenciadores y estableceremos lazos de comunicación con ellos.

Análisis del entorno: estudio de nuestro entorno general (factores económicos, políticos, legales, socio-culturales, ecológicos y tecnológicos) y nuestro entorno específico (competidores, proveedores, clientes, partners) y cómo nos afecta.

Análisis interno: análisis de cómo está nuestra organización (organigrama, jerarquía, toma de decisiones, etc) Para ello será beneficioso  realizar un análisis DAFO de nuestra empresa: conocer los recursos con los que partimos, evaluar al personal en función de sus conocimientos, capacidades, competencias y motivaciones así como  detectar posibles miembros que puedan desarrollar el plan (por ejemplo, personas que podamos implicar, personas que podamos reciclar para otras acciones, etc)

Análisis externo: lo ideal es investigar a nuestra competencia directa, ver lo que funciona y lo que no. Conocer las mejores prácticas, tratar de aplicarlas a nuestro negocio si cubren el objetivo fijado, y aplicar mejoras y nuestra impronta de empresa (en definitiva buscamos que la acción funcione, goce de creatividad y lleve impreso el ADN de nuestra organización).

Recursos materiales y humanos (debemos ser conscientes de que tenemos un presupuesto limitado y que debemos optimizar los recursos materiales y el esfuerzo del equipo humano implicado en el plan)

Medición: algunas preguntas que nos tendremos que formular y responder serán: qué vamos a medir, para qué vamos a medir, cómo vamos a medir, con qué herramientas, quién va medir, cuándo vamos a medir. La medición puede ser cuantitativa y cualitativa.

Establecimiento de mecanismos de control y supervisión: qué indicadores vamos a establecer para saber si vamos bien o mal en la ejecución de nuestra estrategia.

Elección de los canales y medios: tras el análisis e investigación podremos determinar los espacios y canales más adecuados para llegar a lograr los objetivos perseguidos.

Planificación de las acciones a realizar: trasladar el plan a un calendario, fijando qué se va a hacer, quién lo va a hacer, cuándo se va a hacer, qué recursos implica, qué resultados se obtienen y qué mejoras podemos aplicar al sistema.

Definición de la línea editorial y estrategia de contenidos en blogs y redes sociales: establecer qué contenidos vamos a desarrollar, cuál va a ser nuestro modelo de presencia en los canales, cómo vamos a contestar a los usuarios.

Establecer un protocolo de uso de las redes sociales en la empresa: es interesante desarrollar un manual que fije lo que está aconsejado y lo que no por parte de los empleados de nuestra empresa y la elaboración de un plan de gestión de crisis (contar con un protocolo de actuación ante posibles ataques o situaciones de riesgo).

Timing: establecer el calendario del plan y las acciones y supervisar el comportamiento de las acciones, los posibles desvíos, las mejoras que podemos aplicar al sistema.

Evaluación: establecimiento de los indicadores claves, momentos de la evaluación (si se va a hacer en determinados periodos o de forma continua), quién va a evaluar.

Propuestas de mejora y acciones específicas: batería de propuestas y acciones concretas derivadas de la ejecución de nuestro plan.

De la aplicación del plan, tendremos un documento estratégico y una experiencia acumulada que nos permitirá proceder a la elaboración de un nuevo plan retroalimentado del anterior pero con una mayor experiencia y bagaje, que nos permitirá profundizar en la elección de nuevos metas y objetivos para seguir progresando en nuestra organización.

Nuestra recomendación es que antes de abordar acciones, nos detengamos el tiempo necesario en determinar los objetivos y establecer la estrategia y el plan para alcanzarlos, pero que ello no nos lleve a la parálisis empresarial, solo las organizaciones que se ponen en marcha son capaces de avanzar y por experiencia propia cuantos más caminos hayamos andado más destrezas y capacidades dispondremos para seguir progresando.

1 comentario

Trackbacks y pingbacks

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *