Es un imperativo fundamental para las empresas, como ya sabemos, crear una presencia fuerte en internet, y para ello, contar con una página web con un diseño atractivo, moderno, atrayente y adecuado a nuestra empresa es imprescindible.

Hay una gran cantidad de opciones en el mercado a la hora de diseñar nuestra web, dependiendo del presupuesto que tengamos para ello, pero, como en todo, hay que tener en cuenta que no siempre elegimos la mejor opción, ya que existe mucho desconocimiento acerca de cómo el diseño web puede beneficiar a nuestra marca, a nuestro branding, y hay casos en los que una mala decisión nos puede llevar a perjudicarnos. Por ello, lo mejor, es consultar con buenos profesionales.

A la hora de contactar con quien nos ofrece diseñar nuestra web debemos poner especial cuidado, ya que es la imagen de nuestra marca, la imagen de nuestra empresa.

Así,  cuando pedimos un presupuesto de un diseño web, debemos asegurarnos de que a quien consultamos entiende bien cuál es nuestra necesidad, por lo que es esa persona quien debe hacernos las preguntas pertinentes, para que todo quede claro, tanto en la mente del cliente como en la del profesional, que, en base a la necesidad del cliente ofrecerá las distintas posibilidades.

Es fundamental que el webmaster haya comprendido bien la idea, la necesidad, y que sea capaz de resumirla en pocas palabras, ya que de otra manera, el diseño web no se adecuará a la necesidad del cliente. El resumen del proyecto por parte del experto permitirá al cliente aclarar cualquier duda que le haya podido surgir o no quedar resuelta.

Una buena práctica por parte del especialista sería detallar, para una mayor clarificación para las partes, una relación de cosas que hacer antes de realizar el diseño, como por ejemplo, realización de boceto o aproximación gráfica a la interfaz, cómo vamos a desarrollar la web, y todo aquello que sea interesante e importante para el cliente.

Para nosotros, como clientes, es importante saber cómo va a ser el desarrollo de la web, así, deberemos pedir que el profesional cree para nosotros, digamos, un esquema o documento en el que podamos ver las fases en las que nuestra web irá tomando forma, así como los plazos aproximados en los que esas fases se van a completar.

Un aspecto fundamental para los clientes es saber el precio estimativo, por lo que el profesional deberá proporcionar una propuesta económica motivada y justificada al detalle, clara y honesta, además de ofrecernos una garantía de satisfacción.

Algo a considerar es que, aunque existen muchas opciones en las que encontramos ofertas gratuitas, casi siempre resultan insuficientes e inútiles, ya que no cumplen con los estándares de calidad, con lo que, a pesar de que nos proporcionan una web, no consigue los objetivos que nos hemos marcado como la atracción de los clientes, y, por otro lado, en el aspecto económico, una mala web va a provocar que necesitemos una inversión mayor de la prevista, puesto que al no ser expertos, casi con toda seguridad, la web no va a funcionar de forma adecuada y, finalmente, tendremos que acudir a profesionales.

También necesitamos saber cuáles son los requerimientos del profesional previos a comenzar a trabajar, como son pagos anticipados, cuántos bocetos nos proporcionará el profesional para que elijamos, tarificación de las modificaciones de la web y todo aquello que nosotros necesitemos conocer.

Como profesionales, ofrecer un buen presupuesto es fundamental, y como clientes, que nos lo proporcionen es imprescindible.

Si necesitáis un diseño web de calidad, no dudéis en pedirnos presupuesto.